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10 remedios naturales para la tos.

10 remedios naturales para la tos.

1. “Jarabe” de miel casero para la tos:

Existe evidencia científica de que la miel puede ser eficaz en el tratamiento de la tos y los dolores de garganta. Se puede tomar directamente, o mezclar la miel con aceite de coco y jugo de limón para recibir beneficios adicionales. También puedes probar el viejo recurso de las abuelas antes de acostarse: un corto de bourbon mezclado con miel.

2. Té de Tomillo:

En Alemania, el tomillo es un tratamiento para la tos oficialmente aprobado, también se usa para tratar las infecciones de las vías respiratorias superiores, la bronquitis y la tos ahogada. Tan sólo pequeñas hojas de esta hierba suponen un aporte potente de compuestos calmantes para la tos, los que trabajan para relajar los músculos traqueales e íleos y reducen la inflamación. Puedes hacer un té de tomillo al agregar dos cucharaditas de hojas de tomillo machacadas en una taza de agua hirviendo durante 10 minutos, luego colar. Si además le agregas miel y limón el sabor mejora y le añade un poder calmante extra.

3. Una ducha caliente:

Enciende el agua caliente, cierra las ventanas y apaga el ventilador de aire. El vapor puede ser el peor enemigo de una tos y por lo tanto, tu mejor amigo. El vapor alivia las vías respiratorias y afloja la congestión nasal y la flema en la garganta y los pulmones. (Aunque es bueno tener presente que el vapor podría exacerbar la tos producida por el asma y que después de la ducha debes evitar las corrientes de aire.)

4. Pimienta Negra y té de miel:

Para esa tos húmeda, puedes probar un remedio de pimienta negra y miel. La pimienta estimula la circulación y el flujo de la mucosa y la miel es un calmante natural para la tos. Mezcla una cucharadita de pimienta recién molida y dos cucharadas de miel en una taza y llénala con agua hirviendo. Tápala y déjala reposar durante 15 minutos, después cuélala y bébela.

5. Una gran cantidad de líquidos:

Beber mucho líquido, ya sea con cualquiera de los tés que aparecen aquí, o incluso sólo un aumento en tu consumo diario de agua, puede ser útil para la tos. Los líquidos ayudan a diluir el moco en el goteo nasal y mantienen a las membranas húmedas, lo que puede ayudar a reducir la necesidad de toser.

6. Gotitas para la tos:

Las gotitas para la tos mentoladas ayudan a entumecer la parte posterior de la garganta, lo que ayuda a reducir el reflejo de la tos.

7. Chupar un limón:

¿Chupar un limón? De hecho, este remedio popular requiere espolvorear una parte del limón con sal y pimienta y después chuparlo. Aún si no funciona, es probable que estés tan distraído por tener la boca llena de limón que se te olvide toser. Y si la idea de chupar un limón no te parece muy atractiva, puedes intentar con una limonada caliente con mantequilla…no olvides cambiar el azúcar por miel.

8. Preparaciones de té comerciales:

La mayoría de las tiendas de alimentos naturales tienen una amplia variedad de tés para satisfacer tus necesidades de remedios caseros. Hay una marca que se llama Traditional Medicinals que ofrecen el té Gypsy Cold Care Tea, un remedio efectivo compuestos en un 92% por hierbas farmacológicas orgánicas como el sauco, la flor de milenrama, hojas de menta y otras hierbas y flores.

9. Regalíz:

Si piensas que el regaliz tiene un sabor medicinal… ¡acertaste! La raíz de regaliz, ha sido utilizada por largo tiempo en el tratamiento de la tos. El regaliz –o los dulces hechos con él– pueden ayudar a calmar las gargantas inflamadas e irritadas y ayudar a aliviar la tos. Hay que rebanar una onza de dulce de regaliz (que contenga regaliz real) y dejarlo en una infusión durante 24 horas con un litro de agua hirviendo; beber cuanto sea necesario.

10. Jengibre:

El jengibre tiene un montón de poderes secretos y se ha utilizado por sus propiedades medicinales desde la antigüedad. Los practicantes de la medicina oriental suelen prescribir el jengibre para tratar los síntomas de los resfriados y la gripe, debido a sus cualidades como antihistamínico y descongestionante. Puedes preparar té de jengibre añadiendo 12 rebanadas de jengibre fresco en una olla con tres tazas de agua. Deja que se cocine a fuego lento durante 20 minutos y luego retira del fuego. Cuela, agrega 1 cucharada de miel y unas gotas de limón, y si el sabor es demasiado fuerte, agrega más agua.